DEFINICIÓN DE BOLSA VALORES (MONEDA DIGITAL)

La Bolsa de valores es el nombre con el que se designa el lugar o edificio donde se reúnen los negociantes, especuladores e intermediarios para tratar negocios mercantiles. Se aplica también al conjunto de operaciones realizadas en un día, a la reunión de las personas en sí mismas y a la institución en su totalidad. Aunque son muy similares a los mercados, las bolsas se diferencian de estos, ya que en ellas se realizan las operaciones sobre muestras y se negocia tanto en valores como en mercancía, en cambio en los mercados la contratación se realiza solamente sobre mercancías y con ellas a la vista…

El semanario «INVERSIÓN» publicó su anterior edición del «Manual de la inversión en bolsa» en el año 2010. Y dos ejercicios son mucho tiempo en los mercados. Desde la anterior edición de esta obra, se han sucedido las novedades vividas por los mercados de renta variable, la aparición de nuevos productos ligados a la bolsa y los cambios normativos y fiscales que afectan a la inversión en acciones. De ahí que procedamos ahora, en colaboración con CaixaBank, a una novena edición, revisada, ampliada y actualizada, de esta obra. Esta renovada entrega del «Manual de la inversión en bolsa» se publica, en dos tomos, en un momento en que, pese a las turbulencias vividas durante los últimos tiempos en el mundo económico y financiero, cada vez más inversores muestran su interés por el apasionante mundo de la renta variable y requieren un creciente volumen de información y análisis sobre el funcionamiento de los mercados. Los responsables de la actualización, revisión y ampliación de este manual, Cristina Vallejo y Óscar Torres, son dos redactores del semanario «INVERSIÓN» especializados, entre otros temas, en la información y el análisis bursátil. Pero este libro es en realidad fruto de una autoría colectiva, ya que en sus sucesivas reediciones han participado diversos especialistas ligados a esta revista, siempre bajo la supervisión directa de su subdirector, Manuel Moreno Capa. El objetivo de este manual es el que caracteriza a la amplia colección de libros (más de setenta títulos desde 1993) editados por «INVERSIÓN»: ofrecer un contenido riguroso y, al tiempo, accesible y práctico para el inversor, de modo que éste pueda encontrar con facilidad las respuestas a todas sus dudas.

¿Qué es la bolsa? La bolsa, en una definición sencilla, es un mercado especializado en el que se producen compras y ventas de acciones u obligaciones, para las que se fija un precio público, denominado cambio o cotización. Las ofertas y demandas de valores negociables e instrumentos financieros se canalizan a través de un mercado organizado, que se conoce como bolsa, en donde se formaliza un precio de equilibrio o cotización de los títulos negociados. Las dos fuerzas que mueven la bolsa se encuentran habitualmente en todo mercado: 1) Por un lado, la demanda de capitales, integrada por las nuevas emisiones de títulos y por los valores que venden los titulares que quieren destinar el producto de la venta a otras finalidades que no sean su inversión en otros activos del mercado. 2) Por otro, la oferta de capitales, que está compuesta por el total de rentas de la comunidad que no se destinan al consumo, al mercado monetario o al de capitales no organizado. La expresión «mercado de valores» se utiliza comúnmente para designar conceptos distintos que es preciso delimitar a fi n de conocer su significado correcto. Se pueden establecer los siguientes conceptos del «mercado de valores»: a) Geográfico: lugar donde se compran y venden valores mobiliarios e instrumentos financieros. b) Estructural: Sistema de organizaciones relacionadas entre sí que se dedican a la compraventa de valores mobiliarios e instrumentos financieros. c) Regulador de precios: conjunto de condiciones o fuerzas que entran en juego y determinan los precios de los valores mobiliarios e instrumentos financieros. Desde un punto de vista legal, se pueden distinguir los siguientes tipos de mercados: a) Mercado de valores primario o de emisiones: es aquel en el que se desarrolla la oferta y demanda de valores en el momento de la entrada de una sociedad en bolsa, una privatización de empresa pública o de la ampliación de su capital con la aportación de nuevos títulos, y que requiere una relación directa entre el emisor y el suscriptor de los valores. b) Mercado secundario organizado o mercado bursátil: es aquel en el que se produce la confrontación de ofertas y demandas de valores ya emitidos con anterioridad y admitidos a negociación en bolsa. Este mercado es el que nos va a ocupar a lo largo de este manual. c) Mercado paralelo o mercado OTC (Over the Counter): es el mercado de valores de emisiones antiguas que no se canaliza a través de los mercados bursátiles organizados y no está sujeto a sus normas. d) Sistemas Multilaterales de Negociación. La ley los define como todo sistema, operado por una empresa de servicios de inversión o una o varias sociedades rectoras de un mercado secundario oficial, que ha de tener como objeto social exclusivo la gestión que permita reunir los diversos intereses de compra y venta sobre instrumentos financieros de terceros para dar lugar a contratos, en función de normas no discrecionales. La CNMV aplica esta tipología a los mercados SENAF SMN, Latibex SMN y al MAB (Mercado Alternativo Bursátil). Este último se creó en 2005 y su desarrollo ha sido muy gradual. En un primer momento fue un sistema de fi nanciación de SICAVS y después se fue ampliando a entidades de capital riesgo, PYMES y empresas en expansión. Se creó para compañías que por su dimensión o volumen de contratación no pueden acceder al mercado secundario o mercado bursátil. Los requisitos que deben cumplir las empresas para cotizar en este mercado son menos estrictos que en el primer mercado. 1.2. ¿Qué elementos integran el mercado de valores? La definición del concepto de mercado de valores puede realizarse por la descripción de los elementos que lo conforman: a) Elementos personales. En torno al mercado de valores se mueven los inversores u oferentes de capital (personas físicas o jurídicas) que acuden a colocar su dinero en valores emitidos por los demandantes de capital (empresas, instituciones públicas, etc.). Junto a estos elementos personales están quienes actúan como intermediarios financieros en el mercado y cuya función profesional es facilitar los recursos necesarios para poner en relación a oferentes y demandantes. Pueden actuar por cuenta de terceros –Agencias de Valores y Bolsa–, o por cuenta propia y de terceros –Sociedades de Valores y Bolsa–. La Bolsa de Madrid es la que más miembros tiene. En abril de 2012, había registradas cuatro Agencias de Valores y Bolsa y 25 Sociedades de Valores y Bolsa. Desde el 1 de enero de 2000, las entidades de crédito también pueden ser miembros de la bolsa. En la actualidad, son 16 las entidades de crédito miembros de la Bolsa de Madrid. b) Elementos reales. Están constituidos por la mercancía que es objeto de transacción en el mercado de valores y que en España se limita a los valores negociables en mercados organizados y a los que nos referimos en el apartado 6 de este mismo capítulo. c) Elementos formales. Se trata de las formas y modos en que se realizan las transacciones en los mercados de valores. Estos modos vienen impuestos por la normativa que regula el funcionamiento del mercado de valores. Esta legislación es muy extensa en nuestro país. A lo largo de los años, ha sufrido alteraciones importantes para adaptarla a las corrientes de los mercados de valores más desarrollados, así como a la implantación de la operativa informática y a unos sistemas de liquidación y depósito de operaciones bursátiles más ágiles y tecnificados. Además, la Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID) ha puesto fin al monopolio de BME en la gestión de plataformas de negociación bursátil. Ahora, los intermediarios de servicios financieros pueden acudir a otras plataformas. Distribución de la propiedad de las acciones por tipo de inversor: Bancos y Cajas de Ahorro 4,6% Compañías de seguros 2,0% Familias 22,2% Inversión colectiva 5,6% Empresas no financieras 26,1% No residentes 39,2% Administraciones públicas 0,3% Fuente: Bolsa de Madrid, año 2010.

1.3. ¿Qué características tiene el mercado bursátil? Las peculiaridades más sobresalientes de la bolsa frente a otros mercados son: a) En el lugar de contratación no se encuentran los objetos o valores que se contratan para poder ser examinados por los posibles compradores, como suele ocurrir en los mercados de productos. Además, los valores, con los nuevos sistemas de liquidación y compensación por anotaciones en cuenta están desprovistos de entidad física. Por ello, la propia organización bursátil y la normativa aplicable velan por la regularidad de los valores objeto de negociación en el mercado. b) Es un mercado permanente, donde sólo operan profesionales, los miembros de la bolsa, que reciben de sus clientes las órdenes de compra y venta de valores negociables. c) Es un mercado organizado, ya que funciona de acuerdo a una legislación determinada, con organismos rectores y supervisores que deben velar por su buen desarrollo. Además, dispone y garantiza el mecanismo necesario para la correcta ejecución de las transacciones. d) La formación de la relación contractual bursátil se ha de realizar de acuerdo con la normativa específi ca del mercado. e) En el mercado bursátil existe una técnica de contratación peculiar a la que luego nos referiremos. f) Es un mercado seguro, tanto en su sentido jurídico como económico. Se produce una regularidad de las operaciones y de los valores objeto de contratación y una garantía de la liquidación de los contratos. g) Por último, la publicidad de los precios es su principal característica, lo que permite una mayor transparencia del mercado. Su fi n último es la formación objetiva e imparcial de las cotizaciones. Para ello, el organismo supervisor, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) cuenta con las herramientas necesarias para la detección y denuncia de manipulaciones de mercado que entorpecen el correcto funcionamiento del mismo. 1.4. ¿Qué funciones desempeña la bolsa? La bolsa cumple unas funciones importantes dentro del sistema fi – nanciero de un país. Se resumen básicamente en las siguientes:

a) Canalización del ahorro. La bolsa conecta el ahorro con la inversión productiva. Al mercado bursátil acuden, por un lado, las empresas en busca de capital, que ofrecen a los ahorradores la posibilidad de convertirse en socios o acreedores de dichas empresas. Por otro lado, acude el público en general, que ofrece sus excedentes monetarios en forma de ahorro. Así, la bolsa pone en contacto a las empresas con los ahorradores y en esa relación se genera un traspaso de capitales de unos a otros. Realiza, pues, un trasvase de fondos entre inversores financieros –el público ahorrador– e inversores reales: las empresas. b) Función de liquidez. Los titulares de los valores negociados en el mercado bursátil pueden desprenderse de ellos con rapidez y convertirlos en dinero en el momento en que lo deseen. La existencia de la organización bursátil y la concentración de gran cantidad de compradores y vendedores favorecen la liquidez de los valores, es decir, que estos puedan venderse y cobrar su liquidación con rapidez y facilidad. No obstante, como se explicará más adelante, no todos los valores tienen la misma liquidez. c) Función social de movilización de la propiedad. Supone el acceso de pequeños ahorradores al capital de grandes empresas. Se trata de la democratización de la propiedad de las empresas, ya que la difusión de las acciones en bolsa permite su adquisición por pequeños ahorradores. De esta forma, se convierten en accionistas o propietarios en su parte, aunque sea modesta, de grandes empresas. Si estas empresas no estuviesen cotizadas en bolsa, difícilmente el pequeño inversor podría acceder a su propiedad. La difusión de la propiedad entre pequeños ahorradores ha permitido la acuñación del término «capitalismo popular». Las grandes masas de ahorradores han llegado al capital de las grandes empresas, un fenómeno que se ha incrementado con las privatizaciones de empresas públicas. d) Función de estimación. Esta función tiene dos vertientes: una general, que hace referencia a la bolsa como institución, y otra concreta, que se aplica sobre los valores que se pueden contratar en el mercado. En el aspecto general, la bolsa se considera como instrumento central para valorar los rendimientos en la economía capitalista.

Los movimientos de la bolsa son un barómetro de las perspectivas económicas del país. Si la bolsa va mal, los políticos, empresarios y público en general saben que algo no funciona en la economía. En su vertiente concreta, la bolsa permite determinar indirectamente el valor de las empresas, al establecerse un precio bursátil o precio de mercado, que tiene su importancia a efectos de compraventa de empresas y activos. A través de ese precio es posible aplicar lo que en terminología anglosajona se conoce como «mark to market», que es el sistema aprobado por las normativas internacionales de contabilidad para dar valor a las posiciones en instrumentos financieros, a partir del precio que tengan en el mercado. Además, también constituye el mejor elemento de juicio sobre la mayor o menor eficacia de la gestión empresarial y advierte a los accionistas sobre la validez o no de los gestores elegidos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la cotización de los valores (sobre todo de los grandes) está cada vez más sujeta al comportamiento general del mercado, debido a la mayor globalización de las economías mundiales. De esta manera, la bolsa se convierte así en instrumento probatorio de la eficacia de las empresas y de control de la gestión por parte de los accionistas y del público en general. e) Función aseguradora. La bolsa protege al público ahorrador frente al fraude, al existir un mercado organizado y regulado, que se rodea de unas garantías y una publicidad. Si no existiesen esas cautelas y garantías del mercado bursátil, el inversor privado no se arriesgaría a invertir. f) Función informativa y formativa de estados de opinión. Las cotizaciones son públicas, lo que permite a los inversores formarse una idea clara del valor de las sociedades en las que invierte, así como canalizar su dinero hacia las empresas que ofrecen mayor rentabilidad. A través de los índices de precios y de negociación es posible conocer estados de opinión colectiva que de otra forma no serían detectables. g) Función de protección del ahorro frente a la subida de precios. La inversión en acciones permite al ahorro evitar la erosión monetaria, porque tales valores representan partes alícuotas de activos reales y, al haber inflación, el valor monetario de estos activos crece.

Lo normal es que el precio de las acciones aumente de forma paralela a como lo hace el índice general de precios. Los estudios sobre la evolución a medio y largo plazo de los valores aseguran que la inversión en acciones puede suponer una defensa más eficaz que la inversión en renta fi ja durante procesos inflacionistas. Sin embargo, la experiencia de los últimos años demuestra que no siempre sucede así. Por ello, a la hora de invertir es necesario tener en cuenta la coyuntura de mercados, la situación macroeconómica y las perspectivas del momento. Cada contexto es único y siempre puede haber detalles que rompan con ciertas pautas que la teoría da por sentadas. 1.5. ¿Es la bolsa un mercado eficiente? Se dice que un mercado es «eficiente» cuando la competencia de los distintos inversores -que actúan con el objetivo de maximizar el beneficio- conduce a una situación en la que en cualquier momento el precio de cualquier valor -acciones, obligaciones etc.- constituye una buena estimación de su valor intrínseco o real. Las condiciones de eficiencia de un mercado son básicamente: 1ª) Homogeneidad de los valores negociables. Los valores contratados como iguales, son idénticos y fungibles entre sí. Este aspecto se cumple en bolsa: una acción del Santander o de Gas Natural Fenosa es idéntica a otra de la misma serie o clase emitida por dichas empresas. 2ª) Ha de ser un mercado con gran cantidad de compradores y vendedores. Para que funcione correctamente, el mercado ha de tener un volumen mínimo de contratación, una frecuencia en la ejecución de órdenes sobre valores y una distribución de los títulos en muchas manos. Esto permite que ningún inversor individual tenga el suficiente poder para influir sobre las cotizaciones. Una mayor liquidez es síntoma de madurez y buen funcionamiento del mercado. 3ª) Ha de permitirse libremente la salida y entrada del mercado, lo que implica la no existencia de mecanismos que limiten esta libertad. La libertad de transmisión de los valores negociables ha de ser una de las condiciones para las empresas que accedan al mercado. 4ª) Ha de ser un mercado donde exista información fiable, veraz y pública de las empresas que cotizan y del desarrollo, precios y situación de la propia bolsa.

5ª) El número de valores admitidos a cotización en el mercado ha de ser lo más amplio posible, a fi n de que los inversores puedan diversificar y reducir así sus riesgos. 6ª) Es necesaria una moderada especulación en el mercado. Esto implica que los inversores a cortoplacistas pueden dar contrapartida y liquidez a los movimientos de los inversores a más largo plazo. Si toda la inversión fuese a medio y largo plazo, sería difícil encontrar contrapartida en cada momento. Por tanto, la especulación incrementa la actividad bursátil y favorece la oferta y demanda de valores negociables. 7ª) La uniformidad y tipificación de las operaciones permite simplificarlas y agilizarlas, a fi n de que el mercado funcione con mayor eficacia y rapidez. Todas estas condiciones definen el mercado eficiente. Su mayor o menor cumplimiento permite distinguir distintos niveles de efi- ciencia: «débil», «intermedia» y «fuerte». 1.6. ¿Qué activos se negocian en bolsa? La bolsa es un gran supermercado para el ahorro y las «mercancías» objeto de contratación son muy variadas: desde valores de renta fija –obligaciones, bonos, letras, pagarés, deuda pública– a valores de renta variable –acciones– y valores mixtos –las obligaciones convertibles, los derechos de suscripción y las participaciones en fondos de inversión–. En ese gran supermercado de los productos financieros hay artículos rebajados –valores que tienen un precio por debajo de su valor real de mercado–, gangas –valores o instrumentos financieros cuyo potencial de crecimiento bursátil es muy elevado–, también productos caros –los valores o instrumentos que tienen un precio muy por encima de su valor real de mercado– y artículos invendibles –los valores con poca negociación o con un valor intrínseco muy bajo–. Quien acude a este supermercado bursátil deberá valorar ampliamente los productos que selecciona en función de sus objetivos de compra e inversión. Entre los objetos de negociación bursátil, hay que distinguir: A) Valores privados emitidos por empresas y personas jurídicas que se rigen por normas de derecho privado. Entre ellos, hay que destacar:

a) Acciones: es el típico objeto de contratación en bolsa, hasta el punto que se identifica el mercado de acciones con el mercado bursátil. La mayor parte de las estadísticas bursátiles están referidas a este mercado. Las acciones son partes alícuotas del capital de una sociedad anónima que confieren a su titular una serie de derechos: el de dividendo, el de voto, el de suscripción preferente en caso de ampliación de capital y el de participar en el reparto del patrimonio social en caso de liquidación. Se denominan valores de renta variable porque el dividendo o renta que producen corresponde a la fracción de los beneficios distribuidos por la sociedad que ha emitido las acciones. Estos beneficios varían según los resultados de la empresa cada año. Por eso son rentas variables: unos años pueden subir, otros bajar e incluso se puede incurrir en pérdidas, lo que obligará a no repartir dividendos a los accionistas. Hay incluso empresas que no distribuyen dividendos con la justificación de necesitar los fondos a repartir para financiar operaciones de crecimiento (por ejemplo, la compra de otras empresas o inversiones en infraestructuras). Las acciones se denominan también inversión de riesgo porque el inversor asume el riesgo de la marcha empresarial y de los datos económicos que cada año presente la empresa emisora de las acciones. b) Obligaciones: Son partes alícuotas de un empréstito contraído por una sociedad mercantil y que confieren un derecho patrimonial único referente al pago de capital e intereses. Se les denominan también valores de renta fija porque, en sus modalidades de interés fi jo, se puede determinar exactamente la renta que percibe el titular en los periodos establecidos en la emisión. Pueden subdividirse en: – Simples o con garantía especial: por ejemplo, las obligaciones o cédulas hipotecarias. – Sin prima o con prima, según se pague al obligacionista una prima o no. – A interés fi jo o a interés variable: en el segundo caso, la renta es variable en función de unos índices de referencia establecidos en el contrato de emisión. – Con participación o no en los beneficios de la sociedad. En el caso de obligaciones participativas, la renta tiene un componente incierto, el de los beneficios que genere cada año la empresa emisora .

– Con interés pagadero periódicamente, trimestral, semestral o anualmente, o con cupón cero, cuando el inversor recibe los intereses acumulados al final del periodo de amortización de los valores. c) Bonos: son emitidos a un plazo más corto que las obligaciones. Las modalidades son similares a las de las obligaciones. d) Letras y pagarés: son valores emitidos por empresas privadas con el objeto de captar fondos para su financiación a corto plazo. Confieren a su titular la condición de acreedor a corto plazo –normalmente de seis meses a un año– de la empresa emisora de las letras o pagarés, que se obligará a reembolsar, al adquirente de los mismos, el importe del capital más los intereses pactados. e) Obligaciones y bonos convertibles: otorgan a sus tenedores, además del interés pactado en la emisión, el derecho a convertir, en las fechas previamente determinadas y con los precios de conversión establecidos, sus valores en acciones. Esto permite que el inversor transforme su posición de acreedor-obligacionista o bonista en otra de socio-accionista. La convertibilidad consiste en la facultad, por parte del titular o comprador del activo, de optar por la transformación de dicho producto en otra clase de valor, de acuerdo con unas condiciones especificadas previamente por el emisor. Este tipo de valores han sido muy empleados por las entidades financieras españolas para mejorar sus ratios de capital durante los años de la crisis. La existencia de diferentes clases de acciones y obligaciones permite definir un número amplio de tipos de conversión, como, por ejemplo, acciones ordinarias convertibles en acciones privilegiadas, acciones sin voto convertibles en acciones con voto, obligaciones de una clase o plazo convertibles en obligaciones de otra clase o plazo, obligaciones convertibles contingentes (también conocidos como CoCo´s, se transforman en otro activo en función de una serie de circunstancias definidas en el folleto) etc. Sin embargo, entre todas las combinaciones posibles, la forma de conversión más conocida o utilizada es la conversión de obligaciones en acciones. Son aquellas en las que el titular tiene la facultad de convertir dicho título en acciones de la sociedad emisora, bajo unas condiciones de plazo y precio, especificadas por el emisor en la escritura de emisión.

Desde el punto de vista del emisor, las obligaciones convertibles han sido utilizadas tradicionalmente por las empresas como instrumento financiero sustitutivo de las ampliaciones de capital, ya que ofrecen algunas ventajas frente a la emisión de deuda ordinaria. Entre otras, el emisor ofrece normalmente un tipo de interés o rentabilidad inferior frente a terceros. Además, en el caso de obligaciones convertibles en acciones, permiten realizar ampliaciones de capital en el momento de la conversión. Desde el punto de vista del inversor, la adquisición de obligaciones convertibles combina dos atractivos: la seguridad de la inversión en renta fi ja (es un activo que proporciona un flujo de rentas a una tasa de interés conocida previamente), con el potencial de revalorización del precio de la acción. Esta última característica puede, además, ser materializada por parte del titular del bono a través de la venta del mismo en el mercado secundario, sin tener que acceder a la conversión. No obstante, se corre el riesgo de que la rentabilidad del bono haya perdido su atractivo con respecto a otros activos de renta fi ja. Además, existen emisiones de bonos obligatoriamente convertibles, que pasan a ser acciones a vencimiento, aunque su titular no lo desee. En este caso, el riesgo que asume el inversor es el de mercado. Si los títulos están a un precio demasiado bajo, se podría incurrir en pérdidas. Hay varios tipos de obligaciones convertibles. Quien esté interesado en invertir en productos de este tipo, debe informarse bien de su funcionamiento y tipología antes de colocar su dinero en ellos. Se trata de productos complejos que han traído muchos quebraderos de cabeza a muchos ahorradores en tiempos de crisis, además de sentencias judiciales por su mala comercialización por parte de algunas entidades financieras. f) Derechos de suscripción: valores que materializan el derecho a suscribir acciones de una nueva emisión. El titular de acciones puede optar entre vender su derecho de suscripción de nuevas acciones, que tienen su valor teórico y bursátil, o proceder con dichos derechos de suscripción a suscribir las nuevas acciones en las condiciones que se establecen en la ampliación de capital anunciada. g) Participaciones de fondos de inversión: Valores negociables en bolsa y fuera de ella, que legitiman a sus titulares para el ejercicio de los derechos inherentes a su condición de partícipes del fondo. Se materializan en forma de certificados que son nominativos. h) Bonos de suscripción: son valores que permiten suscribir acciones nuevas durante un cierto periodo y a un precio determinado con anterioridad. Estos bonos van unidos, en ocasiones, a determinadas emisiones de acciones u obligaciones como un aliciente más para el suscriptor de las mismas. Tienen su propio mercado separado del de la obligación o acción, al que están unidos inicialmente. i) «Warrants»: son opciones financieras que cotizan en el mercado. Su poseedor tiene el derecho a comprar («call warrant») o vender («put warrant») un determinado activo subyacente a un precio fijado de antemano en una fecha determinada. Su coste se denomina prima y se expresa en euros. Su mayor ventaja es el llamado efecto apalancamiento, es decir, invertir a crédito. El inversor se endeuda para adquirir un mayor volumen de activos y así multiplicar la ganancia. No obstante, si la operación sale mal, las pérdidas también se multiplican. Por ello, los «warrants» pueden ofrecer mayor rentabilidad con una menor inversión, aunque también un mayor riesgo (existe el peligro de perder la totalidad de lo invertido). j) Cédulas, bonos y participaciones hipotecarias son valores de renta fi ja con garantía hipotecaria. k) Cualquier otro derecho de contenido patrimonial que, por su configuración jurídica propia y régimen de transmisión, sea susceptible de tráfico generalizado e impersonal en un mercado de índole financiera. En particular, se entenderán incluidos en el presente apartado las participaciones o derechos negociables que se refi eran a valores o créditos. B) Valores públicos: son los valores emitidos por el Estado, las Comunidades Autónomas, otras Corporaciones de Derecho Público y los Organismos Internacionales de los que España sea miembro. Su importancia es creciente, pues su objeto es financiar los déficits de las Administraciones Públicas. De ellos conviene destacar lo siguiente: – Que la Deuda Pública o Fondos Públicos son valores emitidos por el Estado o Corporaciones Públicas y que confieren a su titular la condición de acreedor del Estado o de la Corporación Pública emisora. El titular adquiere el derecho a la restitución del capital nominal invertido y a los intereses pactados en la emisión de la deuda. La ventaja de la Deuda Pública deviene de la propia garantía del Tesoro Público, que la hace más atractiva desde la perspectiva de la seguridad frente a las emisiones privadas (a cambio, suelen ofrecer una menor rentabilidad que los activos emitidos por las empresas). Tradicionalmente, la deuda pública se ha considerado siempre uno de los activos más seguros del universo financiero. Sin embargo, la crisis de la deuda europea ha demostrado que las emisiones de renta fija pública no están exentas de peligro. Prueba de ello son las grandes fluctuaciones en el mercado secundario del precio de los títulos de deuda de los países de la periferia europea. Algunos fondos de renta fija pública, una categoría que normalmente se considera segura, han llegado a registrar pérdidas del 20 por ciento en un año. Resulta llamativo que en 2011 se alcanzase un nuevo récord en volúmenes negociados en deuda pública, al superar los 6,8 billones de euros en operaciones de compraventa simple al contado. Desde el 1 de enero de 1999, todos los valores emitidos por el Estado tienen un nominal de 1.000 euros y son contratables a partir de esta cantidad. Por tanto, esta medida unifi ca el valor nominal de los Bonos, Letras y Obligaciones. Existen, al igual que en las obligaciones, varias modalidades de emisión, pero, en estos momentos, en nuestro país podemos concretar que la Deuda Pública interior al alcance del inversor privado tiene estas tres formas: – Letras del Tesoro: documentos que incorporan una promesa de pago a corto plazo por parte del Estado. Se emiten al descuento (modalidad de emisión propia de los valores que no tienen cupones periódicos), su precio de adquisición (interés) se determina en subasta, carecen de retención fiscal, pero los rendimientos generados en su transmisión o amortización están sometidos a la tributación de las rentas de capital. Sus vencimientos pueden ser a tres, seis, 12 ó 18 meses. – Bonos del Estado: valores emitidos con vencimientos a dos, tres y cinco años, con valor nominal de 1.000 euros. Se emiten mediante subasta competitiva, que es un procedimiento de emisión en el que los inversores presentan sus peticiones al emisor, en las que se reflejan los precios que están dispuestos a pagar por los valores. El emisor decide el precio mínimo que acepta recibir, rechazando todas las peticiones a precios inferiores a éste. Los valores son, en consecuencia, adjudicados al mejor o mejores postores. – Obligaciones del Estado: la deuda del Estado con plazo de vida superior a cinco años (normalmente 10, 15 y 30 años), con valor nominal de 1.000 euros y cuyo interés viene fijado en la propia emisión, aunque para su determinación se acude a subasta competitiva. Existen también, como ya se ha dicho, emisiones de valores de otras instituciones públicas como ayuntamientos, comunidades autónomas, empresas públicas, etc. Como puede observarse, el ahorrador que acude al mercado bursátil puede llenar su cesta con productos muy diversificados y para todos los gustos, en donde los condicionantes de liquidez, rentabilidad, plazo, riesgo, etc. pueden ir combinándose según los criterios personales de cada uno. Habría que añadir, además, los mercados organizados de futuros y opciones sobre productos bursátiles y productos estructurados de renta variable (bonos indiciados, permutas financieras, fondos garantizados, etc.) para completar el muestrario de «mercancías» bursátiles ofrecida al inversor particular.de «mercancías» bursátiles ofrecida al inversor particular.

2 ¿Cómo funciona la bolsa española? 2.1. ¿Cómo nació la bolsa española? El origen de las bolsas españolas son las antiguas Lonjas de Contratación de Valencia, Barcelona y Palma de Mallorca, entre otras, que sirvieron como centros de reunión permanente de compradores y vendedores de mercaderías. Los mediadores en el mercado de valores y mercaderías tradicionales fueron los Corredores de Comercio, que actuaban también como fedatarios públicos en la contratación mercantil y cuyo origen se remonta al siglo XIII. La primera bolsa creada en España fue la de Madrid, en el año 1809 y consolidada en 1831. La creación de las bolsas de Barcelona, Bilbao y Valencia fue posterior y como consecuencia de la existencia ya en el siglo pasado de Bolsines de Valores en estas ciudades, que tenían gran actividad y que fue preciso elevar a condición de bolsas, para regularlos oficialmente. A inicios del siglo XVIII, se contrataron los primeros valores mobiliarios, emitidos por la Real Compañía de San Fernando de Sevilla, la Real Compañía de Comercio de Barcelona, la Compañía para el Comercio del Cacao con Caracas, etc. Sin olvidar los valores emitidos por el Gobierno, en forma de «vales reales», que se convirtieron posteriormente en Deuda Pública. 2.2. ¿Cuál es la organización del mercado bursátil? 2.a) La Ley del Mercado de Valores, que es la normativa que rige la actividad bursátil, reconoce como mercados secundarios oficiales a las Bolsas de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Cada una está regida y administrada por una sociedad anónima, responsable de su organización y funcionamiento interno. Sus accionistas son los miembros de las correspondientes bolsas. Es decir, las sociedades y agencias de valores, así como las entidades de crédito. Junto a estos cuatro centros de contratación individualizados, existe el denominado Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE) de ámbito estatal, integrado a través de una red informática, en donde se negocian los principales valores admitidos a negociación en un Mercado Continuo. La dirección y administración de dicho sistema corresponde a otra sociedad anónima, la Sociedad de 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 29 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 29 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 30 Bolsas, constituida por las Sociedades Rectoras de las cuatro Bolsas. El SIBE fue desarrollado por la Bolsa de Madrid. Comenzó a funcionar en septiembre de 1995, con 50 valores, y empezó a ser totalmente operativo a partir de noviembre de ese mismo año, al incorporarse el resto de valores del mercado continuo. El SIBE sustituyó al viejo sistema de contratación CATS (Computer Asisted Trading System o Sistema de Contratación Asistido por Ordenador), que comenzó su andadura en 1988. Para compensar y liquidar las operaciones se creó otra sociedad anónima: el Servicio de Compensación y Liquidación de Valores (SCLV),que tras su fusión con la Central de Anotaciones del Banco de España, ha pasado a denominarse Iberclear. Sus funciones son la compensación de valores y efectivo derivada de la negociación en las bolsas y el registro contable de los valores negociables por anotaciones en cuenta. Todas estas sociedades pertenecen actualmente a Bolsas y Mercados Españoles (BME), una compañía que cotiza en bolsa desde 2006, y que, como ya se ha mencionado anteriormente, disfrutó de monopolio en sus funciones hasta 2008. Actualmente, la directiva europea de mercados e instrumentos financieros (MiFID), permite a otras plataformas de negociación bursátil, como Turquoise, funcionar en el mercado español como alternativa a la gestión de BME. El objetivo final es incrementar la competencia en el sector para reducir las comisiones de negociación en los mercados. No obstante, BME mantiene su liderazgo indiscutible en este nicho en España, pero en Alemania, por ejemplo, la plataforma Chi-X cuenta con cerca del 20 por ciento de la negociación del DAX. Finalmente, los intermediarios del mercado son las sociedades y agencias de valores miembros de la bolsa. Están sometidas a un régimen de garantías, fianzas y cautelas que impide, por ejemplo, que las agencias operen por cuenta propia, aseguren emisiones o den créditos relacionados con los valores. Estas sociedades y agencias, además de los requisitos que contiene su normativa, deben convertirse en accionistas de una bolsa para poder operar directamente en ella. 2.b) Unificación de mercados. Las sociedades rectoras de las cuatro bolsas españolas, los mercados de renta fija AIAF y SENAF, el de futuros fi nancieros MEFF y los servicios de liquidación se han 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 30 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 30 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 31 integrado en la misma sociedad «holding» BME. Con ella se materializó el protocolo de intenciones firmado el 20 de junio de 2001. Este «holding» engloba las diferentes actividades de los mercados españoles, desde la negociación hasta la liquidación. 2.3. ¿Qué otros mercados organizados existen en España? 3.a) Mercados organizados. En España conviene diferenciar la bolsa de otros mercados organizados: 1) El mercado de deuda pública por anotaciones en cuenta: es un mercado que funciona a través del Banco de España y cuyo objeto de contratación exclusivo son los fondos públicos, en sus diversas modalidades y plazos, cuyo sistema de representación son las anotaciones en cuenta. Es un mercado informático cuyos intermediarios autorizados son las entidades gestoras que compran y venden valores públicos por cuenta de sus clientes. Pueden realizarse operaciones al contado, con pacto de recompra y a plazo. La bolsa tiene también un mercado de Deuda Pública anotada distinto de éste, que opera con un sistema de contratación electrónico, el SENAF (véase página 34). El mercado AIAF de renta fi ja es el mercado creado por la Asociación de Intermediarios en Activos Financieros (AIAF) en el que tiene lugar la emisión y contratación de valores y activos de renta fija de empresas y entidades privadas. Es un mercado secundario de valores de renta fija organizado de carácter oficial. Está compuesto por un total de 81 miembros entre los que se encuentran los principales bancos, cajas de ahorro, sociedades y agencias de valores. 2) El mercado hipotecario: fue creado en 1981 para la compraventa de títulos hipotecarios (cédulas hipotecarias, bonos hipotecarios y participaciones hipotecarias). Participan en este mercado las entidades financieras y las sociedades de crédito hipotecario. Para asegurar la liquidez de los títulos existen los fondos de regulación del mercado, que actúan ofreciendo contrapartidas. 3) El MAB: Se creó en 2005 como sistema de financiación de las SICAVs. Después se fue ampliando a entidades de capital riesgo, PYMEs, sociedades de inversión libre y empresas en expansión. En el verano de 2008, Zinkia, una productora de contenidos audiovisuales 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 31 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 31 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 32 infantiles, fue la primera compañía en cotizar en este mercado. Con él se pretende facilitar el acceso a la financiación a pequeñas y medianas empresas con un consistente plan de expansión, que por su dimensión no podrían acudir al primer mercado o bolsa. Como requisito básico, el MAB exige colocar en el mercado un mínimo de dos millones de euros del capital de la compañía en bolsa. Dado el poco volumen de negocio de estos valores, la contratación de sus títulos se suele realizar a través de un sistema de fijación de precios conocido como «fi xing». La oferta y demanda se confrontan en dos momentos del día (a las 12.00 y a las 16.00) para determinar al precio de cada título. No obstante, la Comisión de Supervisión del Mercado puede decidir que alguno de los valores pueda tener un periodo de mercado abierto, si su liquidez y difusión lo permiten. Debido al poco éxito de su predecesor, el Segundo Mercado, Gobierno y autonomías están poniendo en marcha incentivos fiscales y ayudas para que las empresas se animen a cotizar en el MAB, así como para atraer capital de inversores. Sin embargo, un buen número de expertos considera que todavía hay mucho camino por recorrer para alcanzar el grado de desarrollo de sus homólogos en el extranjero como el Alternext, de Francia, o el AIM británico, donde cotizan en torno a 1.100 compañías. En abril de 2012, en el MAB fl uctuaban los títulos de 21 empresas. 4) El mercado de productos derivados: en 1992 se concede a MEFF (Mercado Español de Futuros Financieros, SA) la condición de mercado secundario oficial de futuros y opciones. MEFF Renta Fija se encarga de la contratación de derivados sobre activos de renta fi ja. MEFF Renta Variable realiza el mismo cometido con los derivados sobre activos de renta variable. Actualmente, ambos están fusionados en una única sociedad. Es un mercado oficial y, por lo tanto, está totalmente regulado, controlado y supervisado por las autoridades económicas (Comisión Nacional del Mercado de Valores y Ministerio de Economía). MEFF también ofrece servicios de contrapartida central para repos sobre deuda soberana española y desde el 21 de marzo de 2011 desarrolla un nuevo grupo en la cámara de contrapartida para derivados sobre energía. Cualquier persona, física o jurídica, española o extranjera, puede ser cliente y operar en MEFF, realizando compras y ventas de futuros y opciones. El pro2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 32 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 32 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 33 cedimiento es sencillo. Basta con la simple apertura de una cuenta corriente con un intermediario financiero. Un contrato de futuros es un acuerdo, negociado en una bolsa o mercado organizado, que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número de bienes o valores (activo subyacente) en una fecha futura, pero con un precio establecido de antemano. Quien compra contratos de futuros, adopta una posición «larga», por lo que tiene el derecho a recibir en la fecha de vencimiento del contrato el activo subyacente objeto de la negociación. Asimismo, quien vende contratos adopta una posición «corta» ante el mercado, por lo que al llegar la fecha de vencimiento del contrato deberá entregar el correspondiente activo subyacente, recibiendo a cambio la cantidad correspondiente, acordada en la fecha de negociación del contrato de futuros. El inversor puede comprar o vender futuros sobre tipos de interés (Bono Nocional de deuda pública a diez años), y sobre el Ibex-35. También existen los futuros Mini sobre el Ibex-35 y los futuros sobre acciones españolas. Desde fi nales del año 2001, el inversor puede contratar en MEFF dos tipos de contratos diferentes sobre el índice Ibex-35: el clásico, con un multiplicador de 10 euros, y el nuevo, de multiplicador de un euro. Si el indicador cotiza a 12.000 puntos, el valor nominal del contrato Mini es de 12.000 euros, mientras que el contrato «grande» sería de 12.000 x 10 = 120.000 euros. Además de la diferencia en el multiplicador, el «tick» mínimo del Mini es de 5 puntos (es decir, 5 euros) y, por tanto, varía con las cotizaciones que terminan en «0» o en «5» (12.005, 12.010, 12.015,…). El «tick» del contrato grande sigue siendo de 1 punto (10 euros). Una opción es un contrato entre dos partes, por el cual una de ellas adquiere sobre la otra el derecho, pero no la obligación, de comprarle o de venderle una cantidad determinada de un activo a un cierto precio y en un momento futuro. La decisión de ejecutarlo o no es derecho de una de las partes que lo adquirió mediante el pago a la otra de una prima. Estos contratos se negocian en un mercado organizado cuya rectora los registra, compensa y liquida actuando como compradora ante el miembro vendedor y como vendedora ante el comprador. Actualmente, se negocian en España opciones 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 33 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 33 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 34 sobre el futuro Mini Ibex-35 y opciones sobre acciones. Todas las opciones sobre el Ibex-35 tendrán un multiplicador de 1 euro. Por tanto, el precio efectivo en euros de una opción será igual a la prima cotizada multiplicada por 1 euro. En el caso de las opciones sobre acciones, el nominal es de 100 acciones por contrato. Es decir, el precio de un contrato de opciones sobre acciones con una prima, por ejemplo, de 1,5 euros será: 100 x 1,5 = 150 euros. 5) El SENAF: El Sistema Electrónico de Negociación de Activos Financieros es la plataforma electrónica de negociación mayorista de BME para deuda pública española, tanto al contado como en repos y algunos activos registrados en AIAF. Como se ha dicho anteriormente, su estatus jurídico es el de Sistema Multilateral de Negociación (SMN) y su funcionamiento está supervisado por la sociedad rectora del mercado AIAF de Renta Fija. 6) El SEND: Bolsas y Mercados Españoles puso en marcha el 10 de mayo de 2010 el Sistema Electrónico de Negociación de Deuda. Se trata de la primera plataforma para la negociación de activos de renta fija destinada a inversores minoristas. En él cotizan varios tipos de emisiones privadas: como participaciones preferentes, bonos, obligaciones simples, subordinadas y con bonificación fiscal, cédulas y pagarés con vencimiento superior a seis meses. El objetivo principal de este sistema es dotar de dinamismo, transparencia y liquidez a la negociación de activos de renta fija 2.4. ¿ Qué sistemas de contratación existen en las bolsas españolas? 1) Hasta 2009, la tradicional contratación de viva voz convivía con el sistema electrónico. Hasta ese mismo año se mantuvieron los históricos corros de bolsa, pero el escaso volumen negociado en ellos provocó su desaparición. Los pequeños valores que se intercambiaban a través de este sistema pasaron a cotizar en los llamados corros electrónicos. Los inversores pueden contratar en este mercado de lunes a viernes entre las 8:30 y las 16:00, en la modalidad «fi xing» (los precios se fijan en dos momentos del día: a las 12:00 y a las 16:00). No obstante, conviene señalar que la contratación de viva voz fue el sistema tradicional de inversión en bolsa hasta la 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 34 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 34 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 35 implantación en 1989 de los sistemas de contratación informáticos. Consistía en una subasta abierta entre los distintos miembros del mercado, en corro para los distintos valores, y con horario limitado para cada sector de valores. La confrontación de las distintas posturas de oferta y demanda de valores manifestadas públicamente da origen al cambio o cotización cuando se produce el acuerdo. Este sistema se empleaba en los recintos de las cuatro bolsas españolas. Actualmente, la bolsa, como espacio físico en el que se reúnen compradores y vendedores, ha desaparecido en España. Es un mercado único para cada valor contratado, con la fijación de un precio único en un instante determinado por la confluencia de todas las ofertas y demandas sobre dicho valor en un solo punto de contratación. El Mercado Continuo es un mercado informatizado, continuo y único para los valores incluidos en este sistema. A diferencia del mercado de viva voz, los miembros del mercado –sociedades y agencias de valores– no están físicamente presentes en el acto de contratación. Es una «contratación entre ausentes», conectada por medio de una red de ordenadores dispersos geográficamente, en donde se introducen las órdenes de compra y de venta. Por confrontación informática de las ofertas y demandas de valores surge el precio o cotización. El Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE) es la plataforma tecnológica de la contratación electrónica en el mercado bursátil de nuestro país, al interconectar las cuatro bolsas existentes en España (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia) y crear un único mercado integrado, con la determinación temporal de un precio único para cada valor admitido en este sistema de contratación. El Continuo es un mercado dirigido por órdenes, con información en tiempo real a través de las pantallas informáticas y difusión automática de la información sobre la contratación que se efectúe. Por ello, la transparencia del mercado está garantizada por todos aquellos que intervienen en el mismo. Este mercado permite a las cuatro bolsas españolas dirigir órdenes recibidas a través de terminales informáticos a un ordenador central. Estas órdenes se clasifican según criterios de precios y hora de introducción en el sistema. Si existe contrapartida, la orden permanece a la espera de ser ejecutada. 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 35 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 35 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 36 2) Horarios de contratación. Tras una subasta de apertura de media hora, que comienza a las ocho y media, la negociación informática asistida por ordenador comienza a las nueve de la mañana y finaliza a las cinco y media de la tarde, lo cual permite incrementar la agilidad del mercado y aumentar su transparencia. Se pueden introducir órdenes sobre cualquier valor en cualquier momento, desde la preapertura al cierre del mercado. Durante este periodo de ocho horas y media se cruzan operaciones continuamente. La sesión finaliza con una subasta de cinco minutos, entre las 17:30 y las 17:35 horas y con un cierre aleatorio de 30 segundos. Desde el 21 de mayo de 2012, el horario de negociación de los contratos de futuros sobre el Ibex 35 se ha ampliado y se extiende desde las 9:00 hasta las 20:00 horas. El resto de los derivados que se negocian en el mercado MEFF mantienen el horario habitual de 9:00 a 17:35. El objetivo es permitir la negociación de los futuros sobre el Ibex durante las horas posteriores al cierre de la bolsa española, mientras están abiertas otras bolsas internacionales, especialmente, la de Nueva York. 3) Nuevas modalidades de contratación. Desde 1998 se han añadido dos nuevas modalidades de contratación dentro del mercado continuo bursátil: a) El «fi xing», que se refi ere a la fijación de precios sólo dos veces al día –a las 12:00 y a las 16:00– en lugar de en toda la sesión, y cuyo objeto de contratación son valores de empresas que no tienen mucha liquidez o volumen de contratación. Con la agrupación de la contratación en momentos puntuales, estos valores permiten una mejor determinación de su precio bursátil, al confluir temporalmente en el mercado todas las ofertas y demandas sobre dichos valores, que antes se dispersaban a lo largo de todo el horario del mercado continuo. b) El mercado de bloques de acciones es un mercado diseñado para la negociación de operaciones de elevado volumen. Es una modalidad en la que las órdenes de compra o venta se casan a través de la introducción de precios y no de órdenes. Está dirigido a los inversores institucionales (los minoristas no pueden participar) que operan con grandes paquetes de títulos que no han encontrado contrapartida en el mercado o que se cruzan a cambio convenido entre 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 36 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 36 17/05/2012 17:17:52 7/05/2012 17:17:52 37 las partes fuera del mercado. La difusión informativa del mercado en tiempo real, a través de redifusores, permite que los inversores en este mercado conozcan al instante las posiciones compradoras y vendedoras que están introducidas en el mismo, lo que lo hace un mercado transparente desde el punto de vista informativo. Dentro del mercado de bloques hay dos modalidades: bloques convenidos y bloques por precios. El primero se utiliza para comunicar bloques previamente casados, y el segundo se usa para negociar y comunicar bloques de acciones con una variación de precios del 15 por ciento respecto al precio de referencia. c) El mercado de operaciones especiales permite realizar operaciones fuera del horario de contratación, desde el cierre del mercado (17:35 horas) y hasta las 20:00 horas de la tarde. 2.5. ¿ Cuál es el sistema para controlar la fluctuación de los valores? La contratación en el Mercado Continuo es en régimen de mercado, y permite una serie de oscilaciones de precios en función de su índice y cotización. Para las compañías del Ibex cuya cotización esté por encima de los 10 euros, el salto mínimo será de 0,005 euros, mientras que para las que coticen por debajo de esta cantidad será de 0,001 euros. Para las que estén fuera del Ibex, el salto mínimo será de 0,01 euros, si sus títulos valen más de 10 euros, mientras que las que estén entre uno y diez euros, el cambio mínimo será de 0,005 euros. Por último, las que coticen por debajo del euro, tendrán fluctuaciones de un mínimo de 0,001 euros. En 2008, BME decidió que los valores de la bolsa española cotizaran con cuatro decimales debido a las fuertes caídas que se sufrieron con motivo de la crisis financiera. De momento, lo hacen con tres, pero está prevista la inclusión de un cuarto decimal en el futuro. Con ello, se pretende facilitar la contratación de aquellos valores cuya cotización se mueve por debajo del euro. Por otro lado, el cambio introducido por la Sociedad de Bolsas el 14 de mayo del 2001 para controlar las fluctuaciones diarias de los valores fue decisivo. Hasta entonces, el límite de variación máxima permitida reglamentariamente en la cotización de un valor en una 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 37 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 37 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 38 sola sesión era del 15 por ciento (excepto en los valores del extinto Nuevo Mercado, donde podían oscilar hasta un 25 por ciento). Con el nuevo sistema, cada valor tiene un límite de fluctuación diferente que dependerá, en gran medida, de su volatilidad histórica (pasada). Es decir, de su cambiante comportamiento en los últimos tiempos. El límite de cada título se establece a través de dos rangos diferentes, el estático y el dinámico, que son revisados mensualmente por la Sociedad de Bolsas. Estos rangos también podrán ser modificados excepcionalmente por la CNMV. 1) El rango estático hace referencia a la variación máxima que puede tener un valor respecto al precio de apertura. Los rangos oscilan del 4 al 8 por ciento. Para las empresas del Latibex (el mercado de valores latinoamericanos en euros) es del 8 por ciento. Cuando los valores alcanzan estos límites de fluctuación, se suspenden las operaciones de compra/ venta y comienza un periodo de subasta donde se obtiene un nuevo precio, que pasa a ser el de referencia. Si el valor volviera a superar el nuevo límite se iniciaría una nueva subasta, y así sucesivamente. En las subastas se introducen, modifican y cancelan órdenes pero no se cruzan operaciones, mientras que en la negociación continua sí se realizan negociaciones. El sistema de negociación no permitirá la entrada de órdenes limitadas de compra por encima del precio estático más el rango estático ni de las órdenes de venta por debajo del precio estático menos el rango estático. 2) El rango dinámico está directamente relacionado con el precio dinámico, es decir, el último negociado de un valor después de la ejecución de cada orden. Dentro de una misma sesión, el nuevo precio fijado mediante la subasta o en la mera negociación en el mercado abierto no puede superar al anterior en un porcentaje superior al rango dinámico. El objetivo de este rango es que no se abran brechas importantes entre precios, para proteger al inversor. Este último rango es inferior al estático y se calcula analizando la volatilidad de las variaciones de precios del valor de las últimas sesiones. Los rangos dinámicos oscilan entre el 1 y el 8 por ciento. En caso de ruptura de este rango también se realiza una subasta de volatilidad. Los rangos dinámicos solamente van a actuar durante el mercado abierto y en la subasta de cierre. Por lo tanto, no se activarán en 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 38 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 38 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 39 la subasta de apertura ni en las subastas de volatilidad. Cuando en un valor se vaya a producir una negociación al precio límite o fuera del rango dinámico, el valor se pondrá automáticamente en subasta de volatilidad durante cinco minutos. El precio resultante de esta subasta pasará a ser el nuevo precio estático. Es cierto que con este sistema las fluctuaciones diarias de los valores son más lentas y complejas, pero no tienen límites ni de bajada ni de subida. En el mercado informatizado, la desproporción de las partidas (de compra o de venta) puede obligar a retrasar el horario normal de «apertura» del valor, que incluso puede quedarse sin cotizar. En algunos casos especiales, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) puede llegar a suspender la cotización de algunas empresas. Esto ocurre cuando la empresa anuncia o prepara medidas que pueden afectar a su cotización, como una adquisición, una fusión , una OPA (Oferta Pública de Adquisición de Acciones) u otro tipo de informaciones. 2.6. ¿Cómo se liquidan las operaciones bursátiles? Iberclear es el depositario central de valores español encargado del registro contable y de la compensación y liquidación de los valores admitidos a negociación en las Bolsas de Valores españolas, en el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones, en AIAF Mercado de Renta Fija, así como en el Latibex. Sus principales funciones son: a) Llevar el registro contable correspondiente a los valores representados por medio de anotaciones en cuenta, admitidos a negociación en las Bolsas de Valores o en el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones, así como a los valores admitidos a negociación en otros mercados secundarios, cuando sus órganos rectores lo soliciten. b) Gestionar la liquidación y, en su caso, la compensación de valores y efectivo derivados de las operaciones ordinarias realizadas en las Bolsas de Valores, de las operaciones realizadas en el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones y, en su caso, en otros mercados secundarios. c) Prestar servicios técnicos y operativos directamente relacionados con los de registro, compensación y liquidación de valores, y cualesquiera otros requeridos para que Iberclear colabore y coordine sus 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 39 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 39 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 40 actuaciones con otros ámbitos y sistemas de registro, compensación y liquidación de valores y pueda participar en estos últimos. El SCLV (Servicio de Compensación y Liquidación de Valores) abonará los valores y practicará el correspondiente adeudo en las cuentas de las correspondientes entidades adheridas al Sistema de Compensación y Liquidación. Las entidades adheridas abonarán los valores en las cuentas de los adquirientes y harán el adeudo en las cuentas de los transmitentes. El futuro de la compensación y liquidación de valores pasa por la integración en el plano internacional. El Parlamento Europeo aboga por que sea el propio mercado el que defina el modelo preferido en este sector. Del mismo modo, urge a la Comisión Europea a que se preserve la competencia de una forma proactiva y se impulsa el desmantelamiento de las denominadas 15 «Barreras de Giovannini», que dificultan la eficacia del servicio de liquidación y compensación de valores a nivel europeo. Asimismo, desde la Comisión Europea, en el grupo de trabajo de alto nivel denominado CESAME, en el cual participa Iberclear, se ha trabajado con fuerza para acabar con estas barreras y mejorar la integración financiera europea. Ya se han dado grandes pasos en este sentido y se ha creado el CESAME II para seguir con los avances. 2.7. ¿ Cómo se determina el precio en las compraventas de bolsa? La determinación del cambio, precio o cotización de los valores se realiza en régimen de mercado, mediante la confrontación de ofertas y demandas de los valores objeto de transacción. Sin embargo, en la determinación de ese precio entran variables que no se tienen en cuenta en los mercados de productos, como el riesgo, la incertidumbre y las expectativas de valor a futuro. Todo ello provoca que las oscilaciones de precios sean más intensas y frecuentes en el mercado bursátil que en los mercados de bienes. 2.8. ¿ Qué papel desempeña la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)? La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) actúa como órgano de vigilancia y control. Tiene encomendadas las fun2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 40 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 40 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 41 ciones de supervisión e inspección de los mercados y de la actividad de cuantas personas se relacionan en la negociación en las bolsas. Ejerce su potestad sancionadora en caso de incumplimiento de las normas del mercado. La Comisión Nacional debe velar por la transparencia de los mercados de valores, la correcta formación de los precios en los mismos y la protección a los inversores. Debe promover la difusión de cuanta información sea necesaria para asegurar la consecución de estos fines. Autoriza la admisión de valores a cotización y la creación y control de los intermediarios bursátiles y sus representantes. La Comisión puede dictar disposiciones en forma de circulares que son de obligado cumplimiento por los miembros del mercado. La CNMV está regida por un Consejo y como órgano de asesoramiento cuenta con el Comité Consultivo, cuyo número de miembros se ha elevado recientemente a 17. 2.9. ¿Qué recomendaciones realiza la CNMV al inversor? La Comisión Nacional del Mercado de Valores, en su función tutora del mercado y de sus intervinientes, ha elaborado un decálogo de precauciones para invertir, cuyo contenido es el siguiente: 1. Tome sus decisiones de inversión siempre basándose en los hechos y no en rumores o confidencias. Recuerde que es ilegal comprar o vender valores con información privilegiada que no está al alcance de otros inversores. 2. Posponga la decisión de invertir en valores ofertados por internet, por teléfono o en una «visita inesperada» hasta que disponga de toda la información por escrito y se haya asegurado de que quién se los ofrece representa a una entidad debidamente registrada. 3. Tenga en cuenta que en las inversiones usted compromete su ahorro. Tome precauciones ante los vendedores que intentan presionarle para actuar inmediatamente o le prometan rápidos beneficios. 4. Pida y revise las credenciales de las personas y entidades que no conozca e intenten venderle valores; tenga en cuenta que sólo están habilitadas para efectuar este tipo de operaciones las que están debidamente registradas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores. 2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 41 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 41 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 42 5. Examine cuidadosamente los consejos o juicios de valor que le puedan transmitir terceras personas, solicite a su intermediario la información oficial registrada en la CNMV (folleto informativo), y no tome su decisión hasta que no conozca las características del producto financiero objeto de su inversión. 6. Recuerde que éxitos anteriores no son garantía de futuros éxitos en una inversión. 7. Sea especialmente cuidadoso con las inversiones en valores que ofrecen rentabilidades superiores a las del mercado o cuyo supuesto rendimiento se base en que están exentas de impuestos o cuentan con alguna ventaja fiscal. 8. Asegúrese de conocer los riesgos de pérdidas en sus operaciones con valores, sin olvidar que a mayores expectativas de grandes y rápidas ganancias suelen corresponder mayores riesgos. 9. Recuerde que la especulación es una apuesta que sólo es adecuada para aquellos que entienden y pueden controlar los riesgos. 10. Sepa que sus relaciones con la entidad que le ofrece servicios de inversión deben formalizarse en un documento contractual. Infórmese sobre las comisiones y gastos aplicables a sus operaciones solicitando el Folleto de Tarifas y recuerde, además, que debe exigir de su intermediario información periódica del estado de sus inversiones y de los gastos originados por su mantenimiento y custodia, sin perjuicio de que también deba recibir información puntual de cada liquidación que le practique por sus operaciones o por los servicios prestados con sus inversiones. Finalmente, añade un mensaje: «No dude en dirigirse a la CNMV para solicitar información sobre un intermediario o sobre las operaciones que le puedan proponer y para poner en su conocimiento cualquier irregularidad que pudiera detectar». 2.10. ¿Con qué normativa se rige la bolsa? La bolsa tiene una normativa específi ca que se condensa y se basa en la Ley 24/1988 del Mercado de Valores de 28 de julio de 1988, que es el eje central del derecho que regula el mercado bursátil. Posteriormente, multitud de órdenes, decretos y circulares (disposiciones) de la CNMV han ido desarrollando y ampliando la normativa reguladora de la bol2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 42 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 42 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 43 sa, hasta el punto de que existe una auténtica inflación de normas que deja obsoleta inmediatamente cualquier recopilación que se realice. No obstante, esta normativa fue reformada sustancialmente en 1998 con la entrada en vigor de la Ley 37/1998 de Reforma del Mercado de Valores, de 16 de noviembre de 1998, para introducir en nuestro derecho interno la Directiva Europea sobre Servicios de Inversión de 1993. Con esta reforma del mercado de valores se introduce el principio de «pasaporte comunitario» o «licencia única», que permite a los intermediarios españoles operar en los mercados financieros comunitarios en régimen de libre prestación de servicios o a través de sucursales (lo mismo para las entidades extranjeras). También amplia el concepto de instrumento financiero y crea la figura del Fondo de Garantía de Inversiones, que permite recuperar a los inversores hasta 100.000 euros en caso de que la sociedad de valores, agencia de valores o sociedad gestora de carteras con la que trabajan entre en una situación de concurso de acreedores o declaración de insolvencia. La Ley Financiera entró en vigor el 24 de noviembre de 2002, con el objetivo de hacer que los mercados sean más transparentes, competitivos y vigilantes con la protección del pequeño ahorrador. Sus principales novedades son las siguientes: a) Creación de tres nuevos órganos para atender consultas y quejas de los usuarios. Estos órganos son para la defensa del cliente de servicios bancarios, del inversor y otro para el asegurado o partícipe de planes de pensiones. b) La CNMV tiene gana armas para el control de las irregularidades del mercado. Se la faculta para suspender la autorización concedida a una empresa de servicio de inversión y se elevará la cuantía de las multas. c) Se imponen normas de transparencia en las operaciones vinculadas para evitar abusos por parte de directivos y consejeros. Además, se refuerza la regulación de la información relevante o privilegiada. d) La Ley introduce también una nueva categoría de entidad de crédito: la entidad de dinero electrónico, que emite este tipo de medios de pago. El 1 de noviembre de 2007 entró en vigor la MiFID (Directiva de Mercados e Instrumentos Financieros a nivel europeo), en sus2 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 43 CAPITULO INV EN BOLSA T I.indd 43 17/05/2012 17:17:53 7/05/2012 17:17:53 44 titución de la Directiva Europea sobre Servicios de Inversión. Se trata de la normativa que rige el sistema financiero en los 27 estados miembros de la Unión Europea más Islandia, Noruega y Liechtenstein. Sus objetivos principales son incrementar la competencia en el sector financiero europeo y elevar la protección del consumidor de sus servicios. Para ello, la MiFID retiene los principios del «pasaporte» europeo para que las compañías de servicios de inversión puedan operar a lo largo y ancho de Europa. También introdujo el concepto de máxima armonización en la supervisión local de cada estado miembro. Incide directamente en la relación entre las empresas de servicios financieros y sus clientes, ya que obliga a estas compañías a clasificarlos en función de su conocimiento y experiencia de los mercados, además de establecer una serie de conductas a seguir para adaptar los servicios y productos financieros a la medida de cada cliente. También establece normas para favorecer la transparencia, pero el catálogo de objetivos y aplicaciones de la MiFID es realmente extenso.